-La palabra peluca no proviene de ‘pelo’ sino del vocablo francés perroquet, que significa loro. ¿Y qué relación tiene el pelo con un loro? Pues que los jueces llevaban siempre sus pelucas rizadas y hablaban sin parar durante los juicios, como auténticos loros, como perroquets, palabra que degeneró en perruques. Por eso en italiano también se llama perruca.

-En Roma, las prostitutas estaban  obligadas a teñirse o a llevar una peluca rubia a modo de distintivo.

pelucas y Roma

Busto romano con peluca

-La Revolución Francesa pone de rabiosa moda la peluca y las mejor vistas llegaban hasta la cintura. Pese a sus elevados costes de fabricación y a que responsabilizaban a este accesorio de la migraña, vértigo, urticaria y apoplejia,  muy pronto toda la población se plantó la peluca. Desde la servidumbre al clero o los niños. La Casa Real de Francia requirió los servicios de 48 artesanos a  fin de abastecer Versalles, y el naciente gremio de los ‘barberos peluqueros’ contaría con más de mil socios sólo en París un siglo después.

 

peluca y siglo XVIII

Grabado del s. XVIII sobre cómo colocar una peluca

-¿Cómo es posible que un improbable entramado de pelos fuera el santo y seña de la alcurnia y sofisticación? Nunca antes la moda se había difundido de esta forma masiva y en todas las clases: todos querían imitar al Rey. A comienzos del siglo XVIII, la peluca es un artículo de consumo tan común y estrafalario que surgen jovencitas dispuestas a desprenderse de sus trenzas a cambio de delantales o pañuelo (jamás a cambio de dinero). Se venden desde pelucas de guillotinados hasta otras hechas con pelo de caballo y lana.

 

Tizhos centro capilar

La peluca de Andy Warhol se subastó por 10.800 dólares

-La peluca, al igual que el reloj de pulsera, el perfume y otros enseres de cuidado personal, fue uno de los artículos de lujo que se impusieron y propagaron en los albores del capitalismo como signo de prestigio: un auténtico lenguaje, un signo que marcaba la jerarquía social.

-La peluca de Andy Warhol se vendió a mediados de 2006 por 10.800 dólares en la casa de subastas Christie´s y fue todo un símbolo de la cultura estadounidense.