No, no se lleva ese flequillo tipo ‘hachazo’ que todos recordamos de la protagonista de ‘Ocho apellidos vascos’, Clara Lago. Ese es muy difícil permitírselo si no eres un bombón como Audrey Hepburn o una quinceañera.

Lo que impone la moda –a pesar de que Coco Chanel decía que no hay nada que se pase más de moda que la moda-, lo que vemos en las pasarelas, en las celebrities, en los Oscar, en las portadas de las revistas son los flequillos largos, que pueden dar un aspecto retro, o muy juvenil, o setentero o brigittebardotero, según el corte.

En principio, el flequillo es un ‘aderezo’ capilar que nos ayuda a redondear los rostros que parecen demasiado alargados, reducen las frentes prominentes, resaltan la profundidad de los ojos y equilibran las facciones. Ya hemos dicho que se llevan muy largos y tupidos esta temporada. También los eligen quienes quieren disimular una nariz larga.

“El flequillo ha vuelto y yo creo que favorece a casi todas la caras, ya sean alargadas o redonditas. Hombre, no le va mucho a una frente pequeña; mejor si es ancha, pero rejuvenece a quien lo lleva, siempre que sea joven. Vamos que los veo mejor a los 30 que a los sesenta”, piensa Mercedes Garrosa. “Lo recomiendo mucho para las personas que pasan una quimioterapia, ya que tapan las cejas, que a veces también se caen por estos tratamientos”, añade.

Los flequillos hacia un lado son muy favorecedores para todo tipo de cortes porque nos permiten reducir volumen en la parte superior de la cara; convienen a los rostros cuadrados.

Los flequillos abiertos nos gustan, por ejemplo, con melenas largas, sensuales, con aire natural y despreocupado, ya sean lisas u onduladas. Siempre dulcifican. También se llevan con ondas leves y textura pero está claro que vuelve un flequillo nada convencional: espeso, o muy recto o algo despeinado, un recurso fácil para cambiar de aire y de estilo según el estado de ánimo de ese día.

Jessica Chastain, Penélope Cruz, Carla Delevingne, Marion Cotillard, Alexa Chung, Maribel Verdú…, todas las top se apuntan al flequillo. ¿Y tú?