Durante la quimioterapia la caída de pelo se produce principalmente por dos factores, los efectos de los componentes citotóxicos del tratamiento que afectan a la fase de regeneración del cabello, y la debilidad del organismo que acelera la caída del cabello.

Una vez comenzado el tratamiento de quimioterapia el pelo empezará a caerse aproximadamente en la segunda semana de quimioterapia. Tal y como lees, es fundamental que hagas caso a la palabra EMPEZAR. El pelo no se cae de inmediato, sino de forma progresiva. Obviamente no todos los fármacos actúan por igual, pero generalmente la caída empieza después de la primera sesión a partir de los 15 días.

El patrón de caída durante el tratamiento oncológico de la quimioterapia es progresivo y uniforme. Esto quiere decir que la caída no es inmediata, es un proceso que va de menos a más. Pero aún así lo recomendable es estar preparado.

El cuero cabelludo, con la caída del cabello, pierde su principal barrera de protección contra el entorno, queda desprotegido. La luz directa del sol y las bajas temperaturas pueden lastimar el cuero cabelludo. Por esto es necesario que lo protejas, puedes optar entre llevar un pañuelo o un gorro, o utilizar una peluca.

Lo idóneo es tener tu peluca antes de empezar con la caída, en el momento que identifiques que ha empezado el proceso, debes quitarte el pelo que esta en proceso de caída activa y colocar tu peluca. Se recomienda contar con profesionales del sector para no tener que enfrentarse a este proceso  solo. En el caso de Tizho´s, contamos con técnicos especializados y medios  para no tener que hacer nada ni enfrentarse a nada, como por ejemplo verte, al menos las primeras semanas de impacto.

Antes de comprar o encargar tu  peluca, debes asegurarte de que la base de la misma es fina, transpirable y que esté confeccionada con materiales de calidad aptos para pacientes oncológicos. La colocación debe ser segura y ajustada.  Siempre se deben utilizar materiales hipoalergénicos.

Si te decantas por los pañuelos y los gorros, hay una amplia gama de ellos diseñados para pacientes oncológicos. Están fabricados con materiales más suaves  que ofrecen una mayor protección para tu cuero cabelludo.

Uses peluca o pañuelos, es importante proteger y cuidar a diario tu cuero cabelludo durante el tratamiento, sin pelo este se ve expuesto al entorno: sol, bajas temperaturas y suciedad. Los cuidados que se realicen sobre la cabeza deben ser mas considerados.

El sol está prohibido durante todo el tratamiento. De hecho, cuando salgas a la calle, deberías ir con la cabeza cubierta, y protegerte con crema sola factor 50. Usa gafas de sol, debido a la perdida de cejas y pestañas, tus ojos estarán mas expuestos a sufrir con los rayos de sol.

Al finalizar el tratamiento el pelo empieza a crecer al mes de haber terminado la última sesión, el crecimiento empieza, lentamente dada la toxicidad de la quimioterapia. Recuperar la imagen totalmente llevará entres 6 y 12 meses, dependiendo de la longitud que desees.

La alimentación durante el periodo de recuperación del cabello, es fundamental, los folículos pilosos se tienen que alimentar con proteínas, vitaminas y minerales. El pescado es fuente natural de proteínas, algunas verduras y legumbres también aportan proteínas, como la soja, las lentejas, los garbanzos, las judías o el berro. En cuanto a las vitaminas, las más importantes para el cabello son: A, que encontrarás en la col verde, las coles de Bruselas o el brócoli; B, abundante en tomates y verduras verdes, además de en  huevos; y  C, la vitamina de los cítricos.

No tengas ningún reparo en hacer preguntas a tus médicos o a especialistas del sector como nutricionistas. Durante este periodo las relaciones de confianza médico-paciente y especialista-paciente, son de vital importancia.

La única pregunta inadecuada es la que te llevas a casa sin responder.